México y Centroamérica reforzaron la coordinación regional para el control del Gusano Barrenador y la vigilancia de residuos en alimentos de origen animal, durante un encuentro organizado por el IICA, FECALAC y la SECAC.

Representantes de los programas nacionales de control del Gusano Barrenador del Ganado (GBG), de vigilancia de residuos en alimentos de origen animal y del sector productivo de siete países se reunieron para fortalecer las acciones conjuntas orientadas a la protección de la sanidad animal y la producción pecuaria en la región de Centroamérica y México.

Esto ocurrió durante el Encuentro regional sobre uso de medicamentos veterinarios en el control del Gusano Barrenador del Ganado (GBG) y vigilancia de residuos en leche y carne, organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Federación Centroamericana del Sector Lácteo (FECALAC) y la Secretaría Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (SECAC).

El evento que reunió a 36 representantes de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá, compartieron experiencias sobre la situación epidemiológica, los tratamientos veterinarios utilizados, los desafíos regulatorios y las capacidades nacionales para la vigilancia de residuos en alimentos de origen animal.

“Para el IICA es esencial atender este tipo de emergencias sanitarias con un enfoque regional. Reunir en un mismo espacio a productores, técnicos, investigadores, responsables de programas sanitarios y autoridades permite construir soluciones más integrales y sostenibles para enfrentar la plaga y proteger la producción pecuaria de la región”, afirmó José Luis Ayala, coordinador técnico del IICA México.

La prevención, esencial ante la enfermedad

Uno de los principales consensos alcanzados durante las discusiones, fue que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir el impacto del GBG. La detección y atención temprana de heridas, junto con la adopción de buenas prácticas pecuarias, fueron reconocidas como medidas fundamentales para disminuir la incidencia de la enfermedad.

Además, los participantes coincidieron en que la actual situación epidemiológica representa una oportunidad para fortalecer la articulación entre los programas de control del GBG, los sistemas de vigilancia de residuos, las autoridades responsables del registro de medicamentos veterinarios, los laboratorios oficiales y el sector productivo.

Oswaldo Segura, especialista regional en competitividad agrícola de la SECAC, destacó la importancia de fortalecer la coordinación regional para enfrentar desafíos sanitarios comunes. “Necesitamos continuar construyendo mecanismos de cooperación entre países e instituciones. La articulación entre agricultura, salud, inocuidad y sector productivo es fundamental para responder de manera efectiva a los desafíos que plantea el Gusano Barrenador del Ganado”, señaló.

La necesidad de las alianzas

El sector productivo destacó que la prevención de residuos y el control efectivo del GBG requieren una responsabilidad compartida entre productores, organizaciones gremiales, industria veterinaria, establecimientos de comercialización de medicamentos, academia y autoridades sanitarias.

Asimismo, se resaltó la importancia de las alianzas público-privadas como mecanismo para ampliar el alcance de las acciones de prevención, capacitación y gestión de riesgos.

Fuente: ganaderia.com