Fuente: https://www.ganaderia.com/

 

Ganaderos de la Laguna de Durango expresaron que la escasez de agua ha afectado tanto al peso de los animales como la producción de forrajes, por lo que estiman que la actividad tenga poco crecimiento este año.

 

El presidente de la Unión Norte de Engordadores de Ganado (UNEG) en la Laguna de Durango, José Miguel Campillo Carrete, advirtió que a causa de la sequía, el ciclo de engorda de las reses en la región podría retrasarse hasta agosto, cuando esperan lleguen las primeras lluvias para reabastecer los agostaderos.

 

Expresó que con la situación actual, estiman que para febrero o marzo “comenzará a sentirse la crisis” y agregó que la falta de agua no solo está afectando la producción de semovientes, sino también la de forrajes, por lo que de igual manera pronostica una menor oferta de este insumo.

 

En este sentido, Campillo Carrete aclaró que si bien aún no se registran índices altos de mortandad, las “vacas flacas” son un problema presente, lo cual hace preocuparse a los ganaderos sobre el futuro de las exportaciones hacia Estados Unidos.

 

EL DATO: De acuerdo con cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, entre enero y septiembre del año pasado, el estado exportó 130,424 cabezas de ganado bovino hacia nuestro vecino del norte.

 

Agregó que la sequía también afectaría el ciclo de parición de los animales, motivo por el que se espera que de 210,000 vacas preñadas, tan solo 50% logren dar a luz bajo las condiciones climáticas.

 

El ganadero aseveró para el medio local El Sol de Durango, que hasta el momento no han recibido ningún tipo de recurso por parte del Gobierno Federal, lo que los ha llevado a sortear la situación por sus propios medios.

 

Esto, pese a que a inicios de octubre el gobernador del estado, José Rosas Aispuro Torres, anunciara que la Secretaría de Gobernación (Segob) había otorgado a la entidad la Declaratoria de Desastre Natural por Sequía, lo que la haría acreedora a apoyos económicos federales.